de Erasmus por Suecia

ÚltimosPosts

Categorías

BlogsAmigos

Archivo

Copenhague

2 Diciembre 2008, 15:50 por Rafa

Esta semana ha tocado viajecito. Encontramos unos billetes de tren muy baratos para ir a Copenhage y Rubén, Fran, Eva, Marisol y yo no pudimos dejar escapar la ocasión de visitar Dinamarca.

El viaje de ida hacía escala en Gotemburgo y duró algo más de 5 horas pero se nos pasó rápido. Y a pesar del precio tan económico que encontramos, fuimos en primera clase donde teníamos fruta, café, té y wifi gratis. Llegamos a la capital danesa cerca de las cinco de la tarde y, evidentemente, era de noche. Tras una buena caminata de una media hora conseguimos encontrar el albergue que teníamos reservado: Sleep in Heaven.

El albergue estaba muy bien: todo muy limpio y acogedor aunque algo distanciado del centro, en el barrio de Nørrebro. La verdad es que me esperaba algo mucho peor. Para dormir los cinco juntos, tuvimos que compartir habitación con otras 9 personas con el problema obvio de que cada uno entra y sale a la hora que le da la gana y tiene su propio sonido nocturno. Aunque con lo cansado que estaba, apenas me molestó nada de eso. El baño era otro de los problemas que podía encontrarme. Pero no fue así, había 4 duchas y otros tantos váteres muy limpios siempre. El desayuno no estaba incluido en el precio pero por 40 coronas danesas (unos 6 euros) teníamos un bufé que, como luego descubrimos, no tenía demasiada variedad: café, té, zumo, pan, mantequilla, mermelada y una reducida selección de embutidos.

Como Dinamarca tampoco tiene euro, tuvimos que cambiar algunas de nuestras coronas suecas por otras danesas. El cambio es importante ya que una corona sueca (SEK) es alrededor de 0.70 coronas danesas (DDK). Pero, al menos en Copenhague, el precio de casi todo en coronas no varía con respecto a Suecia. Es decir, que lo que vale 10 coronas en Suecia (1 euro) también vale 10 coronas allí, pero el precio real es mayor (en este caso 1.4 euros). Además, en una gran mayoría de establecimientos sólo admiten tarjetas de crédito danesas por lo que hay que tirar de billetes, pagando el correspondiente cambio. Resumen: Copenhague es muy caro.

Tras ver los alrededores de nuestro albergue y el centro de la ciudad la primera noche, al día siguiente decidimos aprovechar las escasas horas de sol que tienen estos (tristes) países en invierno. La verdad es que agobia un poco lo de no tener luz así que decidimos aplazar los descansos y la comida hasta que cayese la noche, alrededor de las 4.

Nuestro alojamiento estaba muy cerca del cementerio en el que está enterrado Hans Cristian Andersen, escritor danés que pasó gran parte de su vida en Copenaghue, así que aprovechamos para visitar su tumba antes de dirigirnos hacia la estatua de La Sirenita, homenaje al cuento del propio escritor y la escultura más famosa de la capital.

Contenido exclusivo para usuarios registrados.

Está un poco alejada, pero el paseo nos sirvió para conocer otras zonas de la ciudad y descubrir lo amables que son los daneses que en cuanto ven a alguien mirando un mapa se acercan para ofrecer su ayuda. Nos pasó tres veces y en una de ellas hasta un hombre que iba corriendo se paró y perdió el ritmo sólo por si podía ser útil.

Después llegamos al Palacio Real donde, sin buscarlo, coincidimos con el cambio de guardia. No era muy espectacular, sin música ni nada, pero ya que estábamos allí… Luego la visita obligada al canal, con las casas de colores y los barcos que componen una estampa preciosa. Hasta llegar al centro donde las calles estaban abarrotadas. Tras tres meses y medio en Skövde, ver tanta gente junta llega a agobiar.

El hambre se dejaba notar ya pero la luz del sol seguía presente así que debíamos aguantar unas horas más. Fue en ese preciso momento en el que tuvimos la suerte de encontrarnos una manzana caída del cielo, cortesía de Apple que estaban haciendo propaganda. Nos vino perfecta para aguantar hasta la comida.

Lo último que debíamos visitar antes de que oscureciese era la ciudad libre de Christania, un barrio hippie autogobernado que no se considera de la Unión Europea. Bonito precisamente no es. Pero es especial.

Contenido exclusivo para usuarios registrados.

Como estábamos ya hechos polvo de toda la mañana andando sin descansar y Christania estaba apartado, nos aventuramos a coger el famoso metro de Copenhague. Aunque tiene pocas líneas (creo que sólo tiene dos y comparten la mayoría de estaciones), es muy moderno. No tienen conductor y las estaciones son impresionantes. Y lo mejor de todo, no hay tornos ni nada por el estilo así que puedes cogerlo completamente gratis, aunque cada trayecto cuesta algo más de 2 euros.

Poco más hicimos, calentarnos y descansar durante un buen rato mientras hacíamos comida-cena en un buffé chino, volver a pasear por el centro de la ciudad de noche y hacer el amago de entrar al Tivoli, un parque de atracciones que es la mayor atracción turísitica. Pero no teníamos demasiado tiempo y el precio para entrar no invitaba (en torno a 12 euros). También hay muchos museos pero al ser una visita exprés ni se nos pasó por la cabeza. Total, que de vuelta para nuestro barrio que al día siguiente tocaba madrugar para ir a Malmö. Pero eso lo contaré en otra entrada.

Incluído en Fotos, Viajes | 11,891 visitas. | |

No se permiten comentarios.

Copyright © 2008 by Afaíto | Powered by Wordpress